domingo, 23 de marzo de 2008

LA IGLESIA, ¿TIENE SOLUCIONES A LOS PROBLEMAS SOCIALES?




LA IGLESIA, ¿TIENE SOLUCIONES A LOS PROBLEMAS SOCIALES?



Al enfrentarse a los problemas del mundo actual, el cristiano se preguntará también si la Iglesia tiene respuestas concretas frente al inmenso cúmulo de tensiones que agitan a la sociedad de hoy.

La Iglesia no tiene respuestas en el sentido de un recetario donde encontrar la fórmula mágica para cada caso. Pretenderlo sería un engaño, porque es imposible elaborar una fórmula, ya que los casos y situaciones son diferentes: dependen de las personas, de las regiones, de las épocas históricas. También sería poco cristiano dar un recetario: el discípulo de Cristo se sabe libre, y debe tener la posibilidad de ejercer esa libertad al buscar elementos para construir una sociedad cada vez más humana.

Ciertamente la Iglesia tiene su respuesta frente a los problemas sociales, entendiendo por tal un cuerpo básico de principios que permiten analizar y enfrentar la realidad problemática a la luz de las enseñanzas y actitudes de Jesús. Ellos orientan la acción social, política y económica de los cristianos. El conjunto de tales principios, en el contexto de toda la Revelación, teología y praxis de la Iglesia, en sus dos mil años de experiencia, constituye la Doctrina Social de la Iglesia.

Se trata de un conjunto ordenado de principios y criterios que permite a los cristianos una visión integrada y de conjunto sobre los hechos y problemas sociales, en un enfoque de acuerdo con el Evangelio de Jesús. Es una respuesta dinámica que facilita un enfoque cristiano de los hechos sociales; que permite dar una real dimensión a los valores temporales y enfrentar positivamente la obligada tensión entre los principios permanentes y las situaciones concretas y cambiantes de cualquier grupo humano.

Esta doctrina no es algo teórico y abstracto que se petrifique en el mundo de las ideas estáticas. Como toda doctrina, está llamada a la acción y conduce a realizaciones concretas y eficaces, ya sea partiendo de principios seguros y fundamentales, o de la dinámica movilidad de los hechos humanos, cotejados con aquellos principios.



SUGERENCIA DE ACTIVIDAD PERSONAL:


Mucha gente comete el error de criticar a la Iglesia sin ni siquiera conocer a fondo los principios que la sustentan para su existencia y participación en el mundo. Para que no te ocurra a ti eso o, simplemente, para dar una opinión informada, te invito a indagar sobre algunos documentos emanados de la Doctrina de la Iglesia como las encíclicas papales o constituciones dogmáticas o manifiestos eclesiales o cualquier otro que te sirva para instruirte y poder así participar de conversaciones o grupos de discusión de manera más responsable.

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